El movimiento moderno.
El “Movimiento moderno”, en Arquitectura, es un periodo comprendido entre finales de la década de los 20’s y principios de los 50’s en dónde el desarrollo arquitectónico se vio envuelto de la racionalidad y funcionalidad del espacio. La gran parte de las edificaciones y construcciones “modernistas” fueron composiciones carentes de esencia y transmisión de sentimientos: “Edificios vacíos”.
Cuándo hablamos de “Modernidad”, tenemos que referirnos de manera directa al uso en diseño de asimetría, líneas rectas, volúmenes prominentes, materiales ligeros y claros, vanos y gran luminosidad interior.
Los principales exponentes de este movimiento que, inminentemente marcaron pauta para la Arquitectura consecuente fueron: Philip Johnson, Ludwing Mies Van Der Rohe, “Le corbusier” Charles Édouard Jeanneret-Gris, Walter Gropius, así como la escuela de la “Bauhaus”
Definición de la posmodernidad en arquitectura.
La arquitectura “Posmoderna” comienza a surgir en la década de los 50’s y se convierte como movimiento en los 70’s, retoma principios básicos de la “Modernidad” tales como la funcionalidad y el racionalismo del espacio, este último siendo dejado en segundo plano al contemplarse como aburrido; en contra parte, contrasta al tener en sus objetos arquitectónicos elementos que logran transmitir y conceptualizar ideas.
Los elementos principales del “Posmodernismo” son: Columnas y líneas curvas con ornamentación y decoración, colores vivos y acogedores, fachadas estéticas y vanos abundantes.
Los arquitectos que vieron su obra marcada por el “posmodernismo” fueron, entre otros: Frank Ghery, Ricardo Legorreta, Peter Eisenman y Aldo Rossi.
Mayores influencias de los arquitectos en la segunda parte del siglo XX, en México.
La arquitectura Mexicana tuvo un desarrollo exponencial y sumamente complejo a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, el ejemplo más claro es la repentina urbanización de la Ciudad De México que comenzó a darse en los 60’s. México se vio influenciado por el movimiento “Moderno”, principalmente por obras e ideales de Estados Unidos y la península ibérica. El desarrollo de espacios cayó en una constante búsqueda de identidad que fue disfrazada con diversas corrientes y estilos como el Art Noveau, Art Deco y simbologías pertenecientes a la época prehispánica y greco-romana. La arquitectura “moderna” Mexicana vio pasar el cambio de la plasticidad de la forma de los elementos, la funcionalidad de los recintos y los colores representativos de la cultura como temas que invariablemente se han quedado en las calles de las ciudades.
La vanguardia arquitectónica en los siguientes años…
La complejidad de los nuevos desarrollos arquitectónicos, así como las nuevas maneras de poder crear y materializar las ideas, hacen pensar que, en un futuro no muy lejano, la Arquitectura pueda adquirir un significado más allá de lo científico, que sea metodológico y paramétrico. No me atrevo a nombrar una vanguardia, estilo o corriente que sea capaz de dominar los nuevos espacios que potencialmente existen en las principales ciudades del mundo; lo que sí creo es que la Arquitectura actual puede tener alcances tecnológicos que hagan que además de que el usuario sea objeto de la transmisión de sensaciones y conceptos, tenga la oportunidad de que la estancia sea más confortable y sencilla. No olvidemos que los materiales se reinventan al paso del tiempo y que estamos al borde de una revolución en la que el objeto arquitectónico en sí, tenga un significado estético mucho más valioso por su procedimiento constructivo y proceso de elaboración, que el método de diseño.
¿Hacia dónde va la arquitectura a nivel internacional? ¿Cómo podría explicarse teóricamente lo que se hace en el entorno arquitectónico de Pachuca?
Las nuevas obras mundiales apuestan, en mi punto de vista a tener la satisfacción plena del usuario, del individuo que habita las ciudades y que disfruta de los espacios. El sistema Arquitectónico se está volviendo público, trata de tener puntos de encuentro en donde la interrelación humana llegue al punto del desarrollo y la complejidad de los espacios pueda ser compartida en masa.
Internacionalmente hablando, la Arquitectura ha sufrido cientos de intervenciones y nuevas ideas que la transforman y reinventan en una necesidad, más que en un arte y en una manera de expresión, obviamente sin dejar atrás su esencia principal: “El refugio”.
Los rascacielos, ciudades autosustentables, eco-metrópolis, métodos de reciclaje adheridos a los espacios, edificios inteligentes y demás, son el reflejo de lo que el mundo acontece hoy en día. La carencia de recursos naturales en todo el planeta orilla a que la Arquitectura tenga ese tinte verde que se está volviendo una realidad desde los niveles más simples como la casa-habitación hasta los complejos turísticos y corporativos más grandes del mundo. La industria apuesta plenamente a la auto sustentabilidad en dónde los centros de entretenimiento, dispersión, turísticos, educación, gobernabilidad son la pauta que marca la nueva manera de construir para que la gente se vea beneficiada tanto como el medio ambiente.
Habiendo expresado lo anterior, nuestra ciudad ha sido testigo de pequeños cambios que están directamente relacionados con “urbanidad”, por ejemplo: La rehabilitación de espacios públicos y la creación de nuevos con equipamiento urbano indispensable que motivan al individuo a vivir su ciudad, sentirla.
El uso de materiales reciclados provenientes de la industria y del uso doméstico como decoración de la imagen urbana; las botellas de “pet” han sido ocupadas por el ayuntamiento municipal para albergar jardineras y delimitar los espacios de las guarniciones de algunas de las principales arterías.
La naturaleza como principal fuente de energía: Parte del equipamiento de orden vial como semáforos y alumbrado público han sido alimentados por celdas solares y torres eólicas que en el día usan la luz solar y el viento para proveer los insumos de los ya mencionados.
Estas técnicas han ayudado a la ciudad, así como al resto del mundo a tener un paisaje arquitectónico mucho más social, cómodo y seguro que convierte a sus habitantes en seres más conscientes y capaces de confrontar los problemas cotidianos de una manera más racional.

Lines and Dizziness (by Joseph Qiu)
La eterna conexión entre la arquitectura y el ser en sí, ha estado envuelta del misticismo que propiamente nosotros mismos generamos al crear nuevas y mejores maneras de vivir.
Koolhaas afirma que existen 3 elementos esenciales en el paisaje Urbano: “Los edificios, las calles y la naturaleza”. ¿Cómo poder definirlos? No existe nada más, siempre que miremos por la ventana mientras viajemos por la carretera notaremos que existe la dominación, pero jamás la neutralización de uno de los elementos. El horizonte nos permite eso y más.
Los edificios. Hablando meramente de la transmisión de sentimientos podemos contemplar que los colores, la textura y el leguaje propio del concepto, hace que nuestra percepción del espacio nos orille subconscientemente a tener actos precisos.
Las calles. Son la expresión inminente del descubrimiento del ser humano, de su arte y cultura. El intento de resucitar lo que muere día a día bajo la selva asfáltica.
La naturaleza. Ciertamente es el ámbito más abundante, el que no podemos dejar de lado, puesto nos otorga los beneficios de no desencadenar una ola de cambios para que la belleza sea simplemente eso: belleza. La sentimos en cada respirar, en cada latir…
La interpretación urbana siempre será fractal, podremos reconstruiría a partir de piezas elementales que gozan de sucumbir en nuestras mentes.

¿Han podido alguna vez caminar entre gente, autos, puestos ambulates, basura, etc?
Y es que… uno de los problemas más grandes de la metrópoli dónde vivimos (si no es que sea el problema más grande), es el intempestivo ataque de elementos que afectan nuestro entorno Urbano, un entorno que en sí se ha degradado con el paso del tiempo… tiempo, que es la prueba más reveladora que la Arquitectura es una parte del individuo. Muere y sigue viviendo, metaforicamente.
Me encontraba en el centro de la ciudad, una noche bochornosa, con ventarrones familiares… por demás “normal”. Un par de personas chocaban mi hombro y miraban al final de la calle esperando no detenerse por ninguna situación, como si se encontraran solos en todo momento. Tal como en una competición de habilidades mixtas, esquivé automóviles aparcados en el paso peatonal, en las rampas para discapacitados (tal vez pensaron que son para que los autos no sufran el famoso banquetazo).
- ¿Un cigarrito, chocolate joven? Exclamó una chica, tal vez de 26 ó 27 años sentada en la acera, con un puestecillo compuesto por 3 cajas de dulces. A pesar de todo es inevitable no detenerte para agradecer la atención…
Los edificios de centro histórico son tan contrastantes… coloridos y místicos … del otro lado pobreza, hambruna, smog, autos, autos, autos, basura, lonas amarradas de el coloquial balcón de herrería. Creo que deberíamos detenernos a pensar un momento… porque lo que nos rodea es el único legado que dejaremos para las generaciones consecuentes, nuestro respirar se sentirá en el futuro.
¿Qué está pasando? ¿Qué hacemos con nuestro hogar?

Closed/open conditions in Amann Cánovas Maruri’s housing project in Mieres, 2012. Via, photos (C) David Frutos.
(Fuente: subtilitas)
Wanangkura Stadium (by ARM Architecture)
Architects: ARM Architecture
Location: South Hedland, Australia
Design Team: Howard Raggatt, Andrew Lilleyman, Sophie Cleland, Rhonda Mitchell, Tim Pyke, Sarah Lake, Jenny Watson
Area: 4500.0 sqm
Year: 2012
Photographs: Peter Bennetts
The town of Port Hedland commissioned the creative team from ARM Architecture to build the Wanangkura Stadium, which includes an indoor playing court, a gym, squash courts, club rooms for local football teams, short term childcare minding and function rooms. The towns population is forecasted to increase by 2.5 times in the next 23 years, therefore, the need to build a sport and recreation facility which catered to people of all ages and sports of all types was in demand.
Cuando crees que las almas están destinadas a vagar solas en la infinidad de las tinieblas ó simplemente a esperar por siglos a que algún ente recupere su más preciado tesoro, aparece lo inesperado… lo imposible que inminentemente se vuelve cotidiano.
La luz de las calles aclararán el panorama de los individuos, las figuras humanas que ascienden de nuestros pies materializan todo lo que quisimos y lo que algún día desearemos.
No hace falta pensar que correr al futuro es la solución para tener construído todo un imperio, pero por algún lado debemos comenzar.
Y es que… los ojos de aquella mujer, como el agua, tan serenos y brillantes. Su piel tan suave como el cielo ultramar despejado de días de primavera. La sonrisa pendiente que no sabe que decir y que enamoraría a cualquier monumento que ose reposar cerca.
Por eso cuando pienso en ella, también imagino como podría hacerla inmortal y levantarla con materiales que sí mueren…

Foto por Mai Corro.
La ciudad, como el tiempo, pasa frente a nuestros ojos, desarrollandose, creciendo, ilimitandose… ¿Cuándo es que los corazones dejaron fuera esas arterias indispensables?
Porque cuando se trata de vida, el ser humano hace lo imposible por aferrarse a ella, por dejar fluir sus sentimientos en esas olas de viento que azotan las aceras, los muros coloridos que alguna vez fueron fondo de una linda fotografía.
Imaginamos que lo que dejamos algún día esperara por nosotros tal cuál fue la última vez que la sentimos, pero, no es así… crece, se abstrae al punto del volverse irreconocible… tal vez eso pase con el lugar dónde nacimos o crecimos.
Un día… cuándo las sombras cubran el cielo, las luces de esa larga avenida tendrán más sentido para recorrer el pasado.
